© Javier Agúndez

CONSEJOS PARA CONTRATAR AL FOTÓGRAFO DE TU BODA

Bien, habéis superado la primera prueba. Ya habéis leído el post sobre ¿Por qué es tan importante el fotógrafo en una boda?”, sois conscientes del valor que tiene el fotógrafo y tenéis claro que vuestro primo con su nueva cámara réflex no es sinónimo de calidad. Pero eso no asegura que no vayáis a contratar al fotógrafo de la boda de vuestros amigos, así que voy a intentar daros varios consejos para contratar al fotógrafo de vuestra boda y dejaros un poco más claro en qué deberíais fijaros antes de tomar la decisión (y si finalmente contratáis al fotógrafo de la boda de vuestros amigos, al menos espero que antes reviséis su trabajo para estar seguros de que es lo que estáis buscando…¡insensatos!).

¿Que por qué digo esto? Porque por muchas nuevas tecnologías que haya el boca a boca siempre será la mejor carta de presentación para un fotógrafo (confiamos más en la recomendación de un buen amigo que en las buenas palabras que podamos leer en cualquier web de un fotógrafo desconocido, como es lógico). Pero, ¿realmente es al fotógrafo de la boda de vuestros amigos a quien queréis? ¿O le llamáis porque es un marrón poneros a buscar y así os quitáis de en medio el tema fotos? Pues atentos:

Como hablé en el anterior post, cada fotógrafo es distinto y es vital que reviséis su trabajo y tengáis claro lo que estáis contratando. Por eso a continuación os hablaré de lo que considero más importante a la hora elegir: 

1. De media, un fotógrafo suele realizar entre 4000-5000 fotos por boda aproximadamente (aunque siempre hay excepciones). De todas ellas hará una criba y entregará a los novios el número que considere oportuno (el cual suele oscilar bastante, desde 400 a 1500). Así que se nos acaba de presentar la primera cuestión: ¿cantidad es sinónimo de calidad? Pues habrá casos y casos. En ocasiones sí, y en ocasiones no. Sois vosotros los que debéis considerarlo.

¿Que cómo hacerlo? Pues viendo reportajes reales (si solo os fijáis en las fotos que cuelga en Instagram…mal empezamos). Sí, digo bodas reales porque cada vez es más común encontrar tanto en webs como en perfiles de redes sociales solo y exclusivamente fotos de parejas, ya sean de la sesión de novios de la propia boda o de otro día. También es cada día más normal encontrarte con sesiones escenificadas (en muchos casos con modelos en lugar de parejas reales) donde varios proveedores participan (decoración, maquillaje y peluquería, fotografía, firma de vestidos, etc.) con el fin de obtener imágenes publicitarias para sus respectivas redes. Geniales, por supuesto, pero mucho más cerca de la moda que de las bodas. Yo también hago ese tipo de fotografías (aunque siempre con parejas reales), y me encanta, pero es muy distinto realizar ese tipo de imágenes a capturar la magia de los momentos fugaces que se dan en una boda.

Si puedes decidir el lugar, la luz y la decoración, además de guiar a la pareja el tiempo que quieras (imagínate si además son modelos), tus fotos serán ideales, pero eso no será una boda real, donde el fotógrafo debe adaptarse a las condiciones que tiene para sacar lo mejor. Por tanto, si queréis saber el tipo de reportaje que tendréis de vuestro día, revisad reportajes reales y valorad si el total está al nivel de vuestras expectativas.

 

© Javier Agúndez

2. El fotógrafo solo tiene imágenes sueltas en su web, no encontramos reportajes completos. ¿Nos fiamos? Pues hombre, si decidís reuniros con él no estaría demás pedirle que os enseñe un par de reportajes completos. Si os han gustado las fotos que tiene en su web es posible que también os gusten los reportajes, pero no siempre es así y obtener unas cuantas buenas fotografías de una boda para colgarlas en la web no es lo mismo que obtener un reportaje completo con un sentido narrativo, fijándote en los detalles, emociones, y lugares donde se está desarrollando la boda y sin olvidarte de la parte estética.

Un reportaje no solo consiste en fijarte en aquellos momentos imprescindibles (y saber inmortalizarlos) como el momento de los anillos, la salida de la ceremonia o el baile. Hay multitud de momentos y detalles que hacen de ese día algo único, y tenéis que ser vosotros los que valoréis si el fotógrafo que estáis barajando consigue captarlos en sus reportajes. – Por supuesto hay que tener en cuenta que hablo desde lo que yo considero un buen reportaje, seguro que hay fotógrafos con una visión distinta y de ahí la importancia de que cada pareja encuentre su fotógrafo ideal -.

3. Una vez que tenemos más o menos claro el tipo de trabajo que queremos (seguro que ahora tenéis más dudas…¡lo siento!), tenemos que pensar en cómo el fotógrafo obtendrá las imágenes. Es decir, ¿es de los que le gusta pasar desapercibido e intentar que no le vean o para él lo más importante es la imagen final y hará lo que esté en su mano para obtenerla? También, ¿le gusta utilizar luces externas y priorizar en la imagen final o intenta que su presencia no condicione el momento? Me explico, y aquí no pretendo ser objetivo: he estado en bodas donde estábamos tres fotógrafos y dos videógrafos, y desde mi humilde opinión eso parecía más un rodaje de cine que una boda. ¿Queréis sentiros como actores de Hollywood? Adelante, pero no contéis conmigo.

Esa es la razón principal por la que me gusta ir solo a una boda (en muchas ocasiones habrá compañeros de vídeo si los novios lo consideran, por supuesto) porque creo que es vuestro día y debéis disfrutarlo con los vuestros de la forma más natural posible. (Aunque este tema da para largo y lo desarrollaré más detalladamente en un futuro).

De ahí que la utilización de luces externas como flashes o antorchas de luz no sea mi estilo, porque creo que en la mayoría de ocasiones que aparezcan luces de la nada rompe la magia del momento -aunque bien es cierto que el uso de flashes en todas las situaciones hace que el conjunto sea mucho más similar, ya que el fotógrafo siempre puede decidir la luz en la escena-. Los que trabajamos mayoritariamente con luz natural debemos adaptarnos al entorno y las imágenes muestran el ambiente que había en la escena; de ahí que le demos mucha importancia a elegir siempre que podamos el lugar donde se prepara la pareja, donde hacer las fotos de grupo, etc., porque trabajamos con la luz que existe en el lugar. Por supuesto también hay fotógrafos que utilizan indistintamente ambas fuentes de luz, alternando entre luz natural y artificial.

Por tanto, y aunque también hablaré más extensamente sobre este tema en futuros post para intentar que os quede más claro los estilos que hay en la Fotografía de Bodas, cada forma de trabajar tiene su parte positiva y negativa. Vosotros debéis valorar los pros y contras. ¡Yo solo os muestro el camino!

(Soy consciente de que hablo de cuestiones que a alguno de vosotros os sonarán a chino, por lo que preguntar al fotógrafo siempre es la mejor de las maneras de saber si lo que te cuenta sobre su forma de trabajar es lo que realmente estás buscando).

4. Por supuesto, además del reportaje en sí, tendréis que mirar las diferentes opciones extra que os ofrezcan (álbum, prebodas y postbodas, etc.) ya que muchos profesionales tendrán diferencias a la hora de ofrecer estos servicios, así como la duración de su jornada (si cubre todos los momentos de la boda o no).

 

© Javier Agúndez

5. Y por último, algo que se da por hecho y que creo que es de valorar antes de elegir, el feeling. Cada fotógrafo tiene su personalidad, por lo que además del estilo de las imágenes y la forma de entender el reportaje creo que las parejas deberían tener un trato (ya sea mediante una reunión, una conversación telefónica o una serie de emails) para conocer quién está detrás de esa página de Facebook o de esa web. A mí conocer a la pareja y tener buen rollo me facilita mucho las cosas; al final voy a pasar un día entero tanto con ellos como con su gente y que me vean como uno más (en la medida de lo posible) hace que estemos más cómodos y todo fluya.

No somos empresas al uso, somos profesionales que desarrollamos nuestro trabajo con pasión, dedicación y cariño, y tened claro que nos esforzamos por entregaros algo solo para vosotros, ¡así que no os cortéis y tratadnos con la misma cercanía que trataríais a vuestro panadero de confianza!

[En resumen: 1. ¿Cantidad frente a calidad? 2. Revisar reportajes reales 3. Saber cómo trabaja y cómo obtiene las imágenes 4. Conocer las opciones extras y valorar su calidad 5. Saber a quién contratáis]

Espero que si has tenido la paciencia de llegar hasta aquí, te haya ayudado a tener algo más claro qué estáis buscando para vuestro día.

Pd: Puedes escribirme si estás interesad@ en que hable de algún tema en concreto en futuros posts; o si tienes alguna duda y quieres que te la despeje.

 

Gracias por tu interés y si crees que a alguien más le puede ser útil esta información…¡comparte!

 

Fotógrafo de bodas | Cáceres | Badajoz | Extremadura

Fotografía emocional | El arte de contar historias

© 2019 Javier Agúndez – Fotografía

Scroll Up